Tu novela en sus primeros pasos. Cómo enfrentarte a la hoja en blanco -parte 1-

Lo primero que debes saber es que, por desgracia, no existe una fórmula matemática para escribir tu novela. Hay, con suerte, una serie de pasos que puedes seguir para acercarte a la finalización de tu proyecto, que nada tiene que ver con la perfección de este. Y muchas correcciones.

Y es que, sobre gustos, hay mucho escrito, pero nada preciso. Habrá textos que a unos les parezcan grandiosos y a otros, una birria. La clave, quizá, es que tu novela te guste a ti. Si al acabar coges aire, revisas la obra y a ti te convence, enhorabuena, habrás creado algo genial. Tarde o temprano, encontrarás tu público, uno al que le guste lo mismo que a ti. Ya sea una persona, o un millón, ¡habrás logrado conectar con alguien!

El objetivo de este artículo es, precisamente, hablar sobre la hoja en blanco y los primeros pasos para crear tu novela. Más adelante, en futuros artículos, me gustaría desarrollar más ciertos temas, pero consideremos esto una primera toma de contacto.

La búsqueda infinita del poeta y la palabra,
Que sabe que escribir es una rosa con espinas,
A veces da placer y a veces te quita la vida.

Sharif – Agua entre las manos.

La hoja en blanco

Cómo ya he dicho, no hay claves mágicas para escribir tu novela. No vas a acabar de leer este artículo y decir: ¡eureka! Y a crear el nuevo best seller de la mejor editorial. Es un proceso, generalmente largo. A escribir se aprende escribiendo, aunque resulte redundante o absurdo. Puede haber consejos o ideas que nos ayuden, pero nada encenderá una bombilla que jamás ha brillado, para darnos las respuestas.

Enfrentarte al papel en blanco a veces es aterrador, pero es el primer paso para completar tu novela.
Photo by Neven Krcmarek on Unsplash

Así que mira la hoja en blanco y equivócate. ¿Suena mal? Lo harás peor, seguramente. No conozco a nadie (ni siquiera a los más versados en ventas editoriales) que escriban a la perfección, sin fallos y, mucho menos, que lo hicieran a la primera. Así que asume que vas a fracasar. Y no tengas miedo. Escribir es como caminar por un laberinto, en el que, para encontrar la salida, primero debes recorrer todos los caminos erróneos.

Y mirar la hoja en blanco a veces es muy duro, otras no, otras es un mundo de posibilidades. Pero cuando asumes lo difícil que es el camino, mirarás la pantalla en blanco con otros ojos.

Cuando miras largo tiempo al abismo, el abismo mira dentro de ti.

Friedrich Nietzsche.

¿Qué tipo de escritor eres?

Brújula o mapa. Seguro que has oído esto antes. ¿Qué diferencia hay? Te lo resumo de forma fácil de entender:

  • Brújula: El escritor brújula se deja llevar y va escribiendo según se le ocurren las cosas.
    • Ventajas: la historia fluye con más facilidad al no tener que forzarla por un camino.
    • Inconvenientes: es más fácil perderse, atascarse y caer en incoherencias.
  • Mapa: El escritor mapa traza el camino de antemano y sabe todo lo que va a pasar en su novela antes incluso de escribirla. Hay diferentes grados, desde los que planean hasta dónde irán los puntos antes de empezar, a los que solo se hacen un esquema del camino.
    • Ventajas: es difícil perderse, porque siempre está claro el siguiente paso a dar.
    • Inconvenientes: puede hacerse aburrido y tedioso escribir de esta manera.
¿Qué tipo de escritor eres? ¡Define como va a ser tu novela!
Photo by Himesh Kumar Behera on Unsplash

¿Qué tipo de escritor es mejor? Ninguno. Cada uno escribe cómo es. Algunos necesitan tenerlo todo planeado, otros son incapaces de previsualizarlo. Forzarte a ser uno u otro hará que te canses de tu novela antes de empezarla. La naturalidad es importante y también cierto orden y control.

Para empezar, si es tu primera novela, quizá lo mejor sea una mezcla de ambos. Será más fácil crearte una línea de acción, por ejemplo. De lo que tiene que pasar en cada capítulo y cual quieres que sea el final (o la finalidad de tu novela, lo que quieres mostrar o enseñar).

Mi estilo es una mezcla de ambos y ha ido evolucionando. Con el tiempo he dejado de necesitar escribirme mil apuntes de lo que iba a pasar en las novelas (pese a que siempre he sido más brújula que mapa). Sin embargo, planeo una línea muy concreta para mis novelas en mi cabeza antes de ponerme a ello. Con el tiempo, he visto que los libros que mejor me han quedado y que más han gustado, son los que planeé antes de ponerme a ellos. Quizá porque tienen más consistencia, o porque se nota más mimo en ellos.

Tipos de novelas

Una vez que sepamos qué tipo de escritor somos (y es importante tener de antemano pensado cómo enfocaremos nuestra actitud ante la hoja en blanco), debemos elegir la novela que queremos escribir.

Tipos de novelas
Photo by Jason Leung on Unsplash

Aquí entra también la libertad sobre gustos. Se leen muchos debates sobre si el romance es mejor o peor, el juvenil no es literatura o un tocho de mil quinientas páginas ya es mejor solo por ser tan largo. Todo es absurdo, porque, como he dicho, depende de cada uno. Tendrás que decidir qué género o géneros quieres para tu novela, porque eso condicionará el lenguaje y narrador que usar.

¿Cuántos géneros existen? Muchísimos y sería imposible nombrarlos todos sin pasarme un rato solo con ello. De hecho, escribiré otro artículo solo sobre esto más adelante.

¿Cuál es mejor escribir? Pese a la opinión popular de que el romance o el juvenil son peores que la fantasía o la ciencia ficción (por ejemplo), yo he disfrutado más escribiendo esos dos primeros géneros que ningún otro. Aquí la opción es completamente tuya y más vale que te guste mucho, o acabarás dejando abandonada tu novela.

Además, en la variedad está el gusto. ¿Por qué no fantasía y romance o ciencia ficción y juvenil? ¡No te conformes con uno si puedes tenerlo todo!

Tipos de narradores para tu novela
Photo by Annie Spratt on Unsplash

Tipos de narradores

Existen varios tipos de narradores diferentes y tampoco hay ninguna ley escrita sobre cual debes usar para tu novela. Generalmente hay unas recomendaciones a seguir, pero muy vagas y generales, así que haz lo que mejor se adapte a ti.

Por ejemplo: una novela de terror puede quedar más inmersiva (y aterradora) en primera persona, mientras que una de peleas con sables láser puede quedar mejor en tercera para poder apreciar los detalles.

  • Narradores según la persona:
    • Primera persona: ayuda a entender mejor al/los protagonista/s. Aunque puede afectar a cómo se vean los personajes secundarios o restarle importancia a otros.
    • Segunda persona: indicado para novelas del tipo «sigue tu propia aventura». Es un estilo arriesgado que no he leído en ninguna novela normal.
    • Tercera persona: sirve para seguir mejor a varios personajes protagonistas, o si quieres regular mejor la información que controla el narrador.
  • Narrador según tiempo:
    • Pasado: en ciertos géneros (como el terror) puede generar el efecto de que los protagonistas ya están a salvo. Puede ser un pasado lejano o inmediato.
    • Presente: puede ser más frenético o generar más desazón por el «¿qué pasará ahora?».
    • Futuro: ¿existen novelas en futuro? No he leído ninguna, pero sería interesante ver cómo se desarrolla.

El worldbuilding o la creación del mundo

Worldbuilding (en español «creación de mundos») es el nombre que se le da al proceso de construcción de un mundo imaginario, comúnmente asociado con un universo de ficción.

Wikipedia

Esto es, ni más ni menos, que conocer el mundo de tu novela. Ya está. Da miedo, la palabra dichosa suena inmensa, pero no es verdad. Si quieres escribir sobre algo, primero tienes que conocerlo. Por ejemplo, no escribirías una novela sobre la vida de un personaje histórico, sin haber investigado todo sobre él. ¿Por qué crees que puedes escribir sobre un mundo de fantasía sin conocerlo al dedillo?

Mapa de mi novela crónicas de Morkvald
El primer mapa de mi novela Crónicas de Morkvald.

Seas brújula o mapa, aquí no hay discusión posible. Para mí, debes conocer tu mundo de arriba abajo, por los lados e, incluso, entre las costuras. ¿Es necesario para cualquier género? Obviamente una novela de ciencia ficción o fantasía tendrá un mundo más complejo que construir. Pero, incluso si vas a basar tu novela de romance en Madrid, tendrás que conocer las calles o bares por dónde van a pasar los protagonistas. Por descontado, también puedes inventarte tus propias ciudades para el romance o las novelas juveniles.

Para la creación de mundos de tu novela puedes hacer mapas, listas, dibujos, explicaciones, crear criaturas nuevas… Ahora bien, tenemos nuestro universo creado. ¿Qué hacemos con él?

¡No contarlo!

Esto puede sonar contradictorio, pero he leído novelas con páginas y páginas de explicación de un mundo, de sus deidades, sus calles, sus edificios y sus costumbres. ¡Es aburrido! Para ti no, claro, es tu mundo. Pero déjanos descubrir en paz los secretos de ese universo. Olvídate de las largas explicaciones y descripciones que no vienen a cuento. Muestra cada detalle cuando llegue el momento, cuando sea relevante, cuando la información pueda impactar. Y si ese momento nunca llega, pues no lo cuentes.

Siempre recomiendo mostrar solo el 10% de tu worldbuilding. Puede sonar mal…

¡Yo he escrito cien páginas a mano sobre las costumbres de mis criaturas!

Pues muy bien, si en la novela aparecen más de diez de esas páginas, ya está mal. Y si son seguidas, será soporífero. Tú tienes que conocer tu universo, saber lo que hay tras bambalinas, pero enseñárselo a todo el mundo, hará que pierda esa magia especial.

¿Y qué hago con toda esa información? Nada. Es perfecta. De verdad, es genial que sepas todo eso de tu mundo. Pero son tus secretos. Sonríe de medio lado y escóndelos en una cajita. Quizá te sirvan para secuelas, o tal vez no. El caso es que toda esa información que no aparece en tu novela, sí que ha cumplido una función sin que te des cuenta: ha dado solidez al proyecto.

Cuanta más información tengas que se intuya, pero no se mencione, más real y viva será tu novela. ¡Enhorabuena, has creado vida!

Creación de personajes

Exactamente igual que con el mundo, tienes que saberlo TODO al respecto de ellos. ¿Y cuanto debes compartir? Muy muy poquito. Cuanto más se intuya de ese personaje, pero menos sepamos de él, más perfecto y profundo será.

Por internet puedes encontrar listas de: 100 preguntas para crear a tus personajes. Esto es muy recomendable, sobre todo para tu primera novela. Puedes encontrarlas en muchas páginas y blogs, por ejemplo aquí.

A mí me ayuda imaginar cómo un personaje reaccionaría a ciertos estímulos. No hace falta que en la novela aparezca mi protagonista colgando de un edificio para que yo sepa que se echaría a llorar porque de niño se cayó de un segundo piso y tiene miedo a las alturas. Sin embargo, es un rasgo que está ahí, que puede intuirse o no, pero que hará real a tu personaje.

En siguientes artículos profundizaré más sobre los diferentes tipos de novelas y la creación de mundos y personajes.

¡Espero que os haya gustado y que logréis escribir vuestra novela! Cualquier pregunta, duda, sugerencia, comentario o si solo queréis presumir de vuestro worldbuilding, ¡dejádmelo en los comentarios!

Imagen de portada: Photo by Brandi Redd on Unsplash

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